A. ¿Qué significa, para nosotros, el vocablo "Trinidad"?
El vocablo "Trinidad", que mejor llamaríamos "Triunidad", sirve para expresar la verdad bíblica de que el único Ser Divino existe y subsiste en tres Personas realmente distintas. También se utilizan con el mismo sentido los términos "Santísima Trinidad", "Trina Deidad", "Trinidad Divina".
Aunque ya existía, por ejemplo, en filosofía hindú el ternario (compuesto de tres elementos) para designar un conjunto armónico (en armonía) de "dioses" (Brahma, Vishnú y Shiva), la realidad de un solo Dios en tres personas es exclusiva y típica del Cristianismo.
Para el judaísmo, la clara enseñanza del Nuevo Testamento acerca de la Trina Deidad forma parte del "escándalo" del Cristo crucificado, veamos 1 Corintios 1:23 pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura;. Numerosos lugares de los Evangelios nos muestran lo que realmente llevó a Cristo a la Cruz, en la parte que desempeñaron las autoridades judías, fue el tenerse por "el Hijo de Dios", "haciendose igual a Dios" veamos San Mateo 26:63-66 Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo habeís oído su blasfemia. ¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: ¡Es reo de muerte!, San Juan 5:18 Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no solo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios, y San Juan 10:30-33 Yo y el Padre uno somos. Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios. Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois?.
El mismo velo que les oscurece a los judíos la comprensión de lugares como el Salmo 22 Dios mío, clamo de día, y no respondes; Y de noche, y no hay para mí reposo o el capítulo 53 de Isaías comparándolo con 2 Corintios 3:14-15 Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. Y aún hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos, queda expresado en las siguientes frases de un rabí palestino del siglo cuarto que el rabíno Hertz (páginas 921 y 923) cita para confirmar su aseveración de que la creencia en la Trinidad es una violación del monoteismo (creencia en un solo Dios) y de que los judíos que aceptaron el Cristianismo "oscurecieron el cielo del monoteísmo de Israel al enseñar la novedosa (nueva) doctrina de una "filiación (ser un seguidor) divina", identificando con Dios a un hombre nacido de mujer, y abogando por la doctrina de la Trinidad". Dice así el rabí del siglo cuarto:
Son extraños esos individuos que creen que Dios tiene un Hijo y que ha permitido que muriera. El Dios que no pudo sufrir el ver a Abraham a punto ya de sacrificar a su hijo, y exclamo: "¡no extiendas tu mano sobre el muchacho!", ¿cómo iba a presenciar impertérrito (que no se asusta ni se altera por nada) la inmolación (sacrificar algo por una causa o por alguien) de Su Hijo, en vez de reducir a pavesas el Universo entero?"
Son extraños esos individuos que creen que Dios tiene un Hijo y que ha permitido que muriera. El Dios que no pudo sufrir el ver a Abraham a punto ya de sacrificar a su hijo, y exclamo: "¡no extiendas tu mano sobre el muchacho!", ¿cómo iba a presenciar impertérrito (que no se asusta ni se altera por nada) la inmolación (sacrificar algo por una causa o por alguien) de Su Hijo, en vez de reducir a pavesas el Universo entero?"
B. Errores antiguos acerca de la Trinidad
- Subordinacionismo. La influencia del neoplatonismo (Doctrina filosófica de Platón que se desarrolló durante los siglos ii y iii en la ciudad de Alejandría) en los círculos eruditos de las iglesias orientales durante los siglos 3 y 4, junto con los ataques lanzados desde el judaísmo y el gnosticismo, hicieron brotar el error de que sólo el Padre es verdadero Dios, siendo las otras dos Personas seres creados, nunca iguales al Padre, aunque participantes de lo divino en cierta medida, siempre limitada. Este error se divide en dos: (A) Arrianismo, que debe su nombre al presbítero de Alejandría Arrio (¿256?-336), quién defendía que el Verbo era criatura del Padre, al que había servido de instrumento para crear todo lo demás. Contra este error, el Concilio de Nicea en el año 325, afirmó que "Jesucristo, el Hijo de Dios, es Dios verdadero, nacido-no creado-del Padre, IGUAL EN ESENCIA AL PADRE... Viendo en dicha fórmula conciliar una negación de la Trinidad, en lo que toca a la distinción real de las Personas, se forzó una fórmula de compromiso, incluso por razónes politicas en el año 360, por la que se declaraba que el Hijo no era homoúsios = de la misma esencia, sino más bien homoioúsios = de esencia "semejante" a la del Padre. Esta vino a ser la religión oficial del Imperio, de ahí su penetración y supervivencia en los godos, visogodos y ostrogodos, etc; hasta que la muerte de los emperadores que favorecían el arrianismo, y la reflexión bíblico-teológica de tres grandes escritores eclesiásticos Basilio de Cesarea, Gregorio de Nacianzo y Gregorio de Nisa recondujeron a la Cristiandad a la fe de Nicea, confirmada en el Concilio de Constantinopla en el año 381. (B) Macedonianismo, llamado así por el patriarca de Constantinopla Macedonio, muerto hacia el año 370. Así como el arrianismo hace del Verbo una criatura del Padre, el macedonianismo hace del Espíritu Santo una criatura del Hijo. A los partidarios de esta herejía se les llamó también en griego "pneumatómakhoi" = los que combaten contra el Espíritu.
- Monarquianismo. El subordinacionismo enfatiza de tal modo la distinción entre las Personas de la Trinidad, que les atribuye diferencias esenciales. Del lado opuesto, el monarquianismo enfatiza tanto la igualdad de las Personas, que borra realmente la Trinidad, haciendo de ella un conjunto de fases o modos de una sola Persona Divina. Se divide igualmente en dos clases: (A) Monarquianismo dinámico. Admite en Dios una sola persona y ve en Cristo un mero hombre, cuya conciencia de ser portador del Lógos de Dios fue creciendo bajo el influjo poderoso del Espíritu de Dios hasta merecer honores divinos o apoteosis, pero sin ser jamás Dios en su esencia. Así el Lógos no es sino la revelación del Padre, mientras que el Espíritu es el poder de Dios que controlaba todas las palabras y las obras de Cristo. El principal fautor de esta herejía fue el patriarca de Antoquía Pablo de Samosata (¿200?-¿273?). Este error ha revivido en la era moderna con mayor virulencia entre los "unitarios" de todos los colores. (B) Monarquianismo modalístico, también conocido con el nombre de Sabelianismo, de Sabelio, también del siglo 3ro, quien reconocía en Dios una sola persona con tres "modos" distintos de manifestarse: como Creador (Padre), como Redentor (Hijo) y como Santificador (Espíritu Santo). Al poner en Dios una sola persona, tuvo que ser el Padre mismo, tomando en Cristo el "modo" de Redentor, quien padeció y murió en la Cruz. Sin darse cuenta de lo que dicen, hay creyentes que, al orar a Dios (¡Padre!) llegan a expresarse de forma sabeliana: "Te damos gracias, Señor, porque viniste a este mundo a morir por nosotros...
- Triteísmo. Este error consistió en sostener que las tres personas divinas son tres individuos de la misma naturaleza divina, esto es, tres dioses iguales en todos los atributos o perfecciones del Ser Divino. Cayeron en este error algunos seguidores del monofisismo (doctrina en la que se afirmaba que Cristo tenía una sola naturaleza divina) tardío, como Juan Ascunages y Juan Filópono, por no acertar a concebir tres personas en un ser individual. En el mismo error cayó el nominalista Roscelino durante la Edad Media.
El influjo de la filosofía platónica hizo que algunos escritores eclesiásticos del siglo 4to, (en concreto, el ya citado Gregorio de Nisa), sin caer en la herejía (creencia o doctrina contraria a los dogmas de fe establecidos por una religión), tratasen de explicar el misterio de la Trinidad de forma poco correcta. Como para Platón lo verdaderamente real era el mundo de las ideas, mientras que los individuos de una misma especie eran repeticiones contingentes y transitorias de una sola forma ideal (la especie ideal universal con su auténtica realidad), Basilio de Nisa, tomando pie de esta filosofía, argüía (dar argumentos a favor o en contra de algo) que, así como de Santiago, Juan y Pedro podemos decir que son un hombre, a pesar de ser tres individuos, así también del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo se puede decir que son un solo Dios aunque sean tres personas distintas.
C. Errores modernos acerca de la Trinidad
Ya hemos mencionado el unitarismo. La Teología Liberal no es sino una forma más de unitarismo o unitarianismo (doctrina religiosa que no reconoce en Dios más que una persona). Lo mismo se puede decir de los socinianos (fueron los seguidores de Lelio Socino). También niegan la Trinidad los "testigos". El Modalismo (opositores trinitarios que creían en que Dios es como un Espíritu Único e Indivisible) ha surgido recientemente en una secta carismática que se denomina "Sólo Jesús" y bautiza únicamente en el nombre del Hijo. Para ellos, "Padre" y "Espíritu Santo" son solamente títulos del único Dios verdadero, el cual es solamente Jesús.
El Modernismo Teológico (una corriente de pensamiento promovida con el fin de conciliar la fe con algunos principios de la filosofía) va más allá de todos estos errores, pues llega a poner en duda, y hasta negar, la personalidad de Dios. Y, si se niega un Dios personal (como parecen hacer, por ejemplo, los ya fallecidos P. Tillich y J.A.T. Robinson, ya no tienen razón de ser el hablar de una o más personas en Dios.
Ya hemos mencionado el unitarismo. La Teología Liberal no es sino una forma más de unitarismo o unitarianismo (doctrina religiosa que no reconoce en Dios más que una persona). Lo mismo se puede decir de los socinianos (fueron los seguidores de Lelio Socino). También niegan la Trinidad los "testigos". El Modalismo (opositores trinitarios que creían en que Dios es como un Espíritu Único e Indivisible) ha surgido recientemente en una secta carismática que se denomina "Sólo Jesús" y bautiza únicamente en el nombre del Hijo. Para ellos, "Padre" y "Espíritu Santo" son solamente títulos del único Dios verdadero, el cual es solamente Jesús.
El Modernismo Teológico (una corriente de pensamiento promovida con el fin de conciliar la fe con algunos principios de la filosofía) va más allá de todos estos errores, pues llega a poner en duda, y hasta negar, la personalidad de Dios. Y, si se niega un Dios personal (como parecen hacer, por ejemplo, los ya fallecidos P. Tillich y J.A.T. Robinson, ya no tienen razón de ser el hablar de una o más personas en Dios.
Cuestionario
Preguntas para la lección 3
1. ¿Cuál le parece que ha sido la causa, en todas las etapas de la Historia de la Iglesia, de que los escritores eclesiásticos más eruditos no hayan logrado exponer correctamente el misterio trinitario? ¿Es una sola causa, o se trata de un conjunto de factores?
2. ¿Son suficientes una condición espiritual y una conducta irreprensible para penetrar sin fallos en el interior de las verdades divinas? El modo como responda a esta pregunta mostrará si tiene ideas claras o confusas acerca de este tema.
3. ¿Qué le faltaba a Nicodemo "el maestro de Israel" (San Juan 3:10 literalmente) para estar en regla y en orden a "entrar en el Reino"? ¿No tenía todo lo que se necesitaba las siete maneras de "nacer de nuevo", según la tradición rabínica para ser perfecto? Sin embargo, es precisamente a este hombre a quien le dice Jesús: "Os es necesario nacer de nuevo". Comparémoslo con Filipenses 3:5.
Preguntas para la lección 3
1. ¿Cuál le parece que ha sido la causa, en todas las etapas de la Historia de la Iglesia, de que los escritores eclesiásticos más eruditos no hayan logrado exponer correctamente el misterio trinitario? ¿Es una sola causa, o se trata de un conjunto de factores?
2. ¿Son suficientes una condición espiritual y una conducta irreprensible para penetrar sin fallos en el interior de las verdades divinas? El modo como responda a esta pregunta mostrará si tiene ideas claras o confusas acerca de este tema.
3. ¿Qué le faltaba a Nicodemo "el maestro de Israel" (San Juan 3:10 literalmente) para estar en regla y en orden a "entrar en el Reino"? ¿No tenía todo lo que se necesitaba las siete maneras de "nacer de nuevo", según la tradición rabínica para ser perfecto? Sin embargo, es precisamente a este hombre a quien le dice Jesús: "Os es necesario nacer de nuevo". Comparémoslo con Filipenses 3:5.