David comienza en el Salmo 19 diciendo: Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. En el mismo tono, dice el apóstol Pablo en Romanos 1:19-20 sobre el castigo que espera a quienes "detienen con injusticia la verdad" porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Un testimonio parecido presentó el mismo Pablo a su paso por Listra, ciudad ubicada en el centro y el sur de Asia Menor, actualmente Turquía. Si vemos Hechos 14:15-17 y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay. En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar en sus propios caminos; si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones. Por otra parte, leemos en Hebreos 11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Se requiere, pues, una actitud de fe para admitir el hecho mismo de la creación del universo. Esta actitud de fe es posibilitada por la universalidad de una iluminación sobrenatural, especialmente eficaz desde el momento en que se manifestó al mundo Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo como está en San Juan 1:9; También lo podemos ver en San Juan 8:12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida y en San Juan 9:5 Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.
Sin embargo, la masa general de la humanidad, por obra de la actividad satánica, resiste a la verdad de Dios, a la gracia y al perdón y se endurece en su actitud de incredulidad como está en San Juan 3:19-21 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquél que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas por Dios y en Efesios 2:2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Hay un velo tenebroso sobre los ojos de los que se pierden, y eso lo vemos en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangélio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. como está en 2 Corintios 4:4.
La Biblia no nos ofrece silogismos filosóficos (argumentos que traen una conclusión con el meditar sobre alguna cuestión con razonamientos humanos) para demostrar la existencia de Dios. El texto sagrado comienza presentando a Dios vivo y activo: En el principio creó Dios los cielos y la tierra como dice Génesis 1:1. Toda prueba racional de la existencia de Dios tiene su eficacia real desde una actitud de fe. El corazón humano es, de por sí, tan perverso y engañoso si vemos Jeremías 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?, que, a pesar de la evidencia, se aferra a su orgullo y autosuficiencia y rehúsa rendirse humildemente ante el creador como está escrito en Romanos 1:21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. De ahí que el ateísmo en todas sus formas (escéptico, agnóstico, dogmático y práctico) nunca es fruto espontáneo de la mente humana, tanto educada como inculta, sino que es siempre un fenómeno reactivo, es decir, de una reacción contra Dios, aun cuando esta reacción contra Dios sea, en muchos casos, subconsciente.
En efecto, los argumentos del ateísmo contra la existencia de Dios carecen de toda base científica. Estos argumentos se reducen a dos:
- Dios no es necesario. La ciencia moderna puede explicarlo todo, sin tener que recurrir a la existencia de un Ser Supremo, invisible y extramundano (fuera de este mundo).
- La existencia de tanto mal en el mundo es incompatible con la existencia de un Dios que, o no es bastante bueno y justo para evitar tanta desgracia, o no es bastante sabio y poderoso para dirigir y controlar la marcha del universo, especialmente de la humanidad.
Al segundo de estos dos argumentos responderemos en la lección 13. Sobre la omnipotencia (poder ilimitado) de Dios, contra el primer argumento, responderemos lo siguiente:
- Tanto en el orden del universo, como en la aparición y progresión (progreso) de la vida y en la marcha de la historia, se percibe una impresión de causalidad y finalidad, que solo pueden explicarse por la intervención de un Ser Supremo, quien todo lo crea, lo dirige y lo controla. Ni la pura casualidad ni la ciencia, por sí misma, pueden explicar adecuadamente la armonía del Universo.
- Si no existe un Dios Personal, Creador y Renumerador (que premia) quedan sin respuesta los grandes porqués del hombre: ¿Quien soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? No sólo eso. El ser humano sería víctima de una frustración existencial (no saber el motivo de su existencia), engendro abortivo de una naturaleza que le negaría una satisfacción que concede al paquidermo (grupo de mamíferos con piel gruesa y gran tamaño) y al insecto, al cétaceo (mamíferos marinos como la ballena o el delfín) y al infusorio (célula o microorganismo).
¿QUÉ DIREMOS DE LAS PRUEBAS RACIONALES DE LA EXISTENCIA DE DIOS?
Cuatro son los principales argumentos racionales que se han propuesto a lo largo de los siglos para demostrar la existencia de Dios.
1. Argumento ontologico: Existe bajo dos formas:
- A priori. Así lo propuso el primero Anselmo, arzobispo de Canterbury (1033-1109): Dios es el ser más perfecto que se puede concebir (crear); desde luego que tiene que existir; de lo contrario, podríamos concebir algo mayor que él, es decir, algo existente. La falacia de este razonamiento es evidente, pues Anselmo da un salto indebido de orden lógico de las ideas al orden ontólogico (relativo a ella) de los seres existentes. Descartes y Leibniz lo propusieron también bajo otra forma, pero con la misma falacia.
- A posteriori. El famoso fraile dominico Tomás de Aquino (1225-1272) compuso lo que él llamó "las cinco vías" para demostrar por raciocinio natural la existencia de Dios. Resumo así la que es su "vía central": Todo lo que vemos es contingente, es decir, podría no existir, puesto que no tiene en sí mismo la razón de su existencia; por tanto, si existe, debe su existencia a otro ser; y éste a otro, y así sucesivamente, hasta llegar a un ser necesario, que tenga en sí mismo la razón de su existir. A este ser llamamos Dios. A esta argumentación, un científico puede ponerle tres objecciones: (a) Como ya advirtió Kant (1724-1804), tal argumento demostraría, a lo más la existencia de un ser fuera de este mundo, una especie de arquitecto del Universo, pero no precisamente la del Dios de los cristianos. (b) La ciencia ha mostrado que lo contingente no es la masa atómica o la energía constante del Universo, sino las distintas formas que la diversa composición atómica y molecular ofrece a nuestra percepción. (c) El hecho de que un ser pueda no existir no da pie para afirmar deba a otro su existencia, pues un mundo eterno en cuanto a su estructura nuclear, aunque podría no existir, puede también haber existido siempre sin necesitar una causa exterior, máxime cuando está comprobado que la materia no es inerte, sino que las partículas subatómicas están en continuo movimiento.
2. Argumento teleológico (doctrina filosófica que estudia las causas finales de las cosas):
El universo presenta una exquisita adaptación del sujeto al objeto, del órgano a la función, de los medios a los fines, etc. Esto supone la existencia de una inteligencia anterior y superior al mundo, que haya programado dicha adaptación; de lo contrario todo lo que existe sería producto del azar. A este argumento, pueden oponerse dos serias objecciones:
- La mencionada adaptación podría explicarse por un proceso evolutivo en el que cada ser y su medio exterior obrasen por interacción mutua en progresión dialéctica (parte de la filosofía que trata del razonamiento y de sus leyes) ascendente.
- Los dos factores condicionantes de dicha adaptación, causalidad y finalidad, podrían explicarse por la existencia de una causa inmanente (modo inseparable a su esencia) al mundo, sin identificación posible con el Dios de la Biblia (así lo explicó, entre otros, B. Spinoza- (1632-1677)
3. Argumento psicológico:
La conciencia nos avisa de una ley moral, común a todos los hombres, que se impone a cada individuo de la especie humana como una norma anterior y superior a él veamos Romanos 2:14-15 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos. Una ley de tal universalidad implica la existencia de un Legislador Supremo, anterior y superior a la especie humana. Los fautores del psicoanálisis objetarán este argumento que lo que la Biblia llama "el testimonio de la conciencia" que no es otra cosa que una superestructura moral impuesta al "Yo" desde fuera y constituida por el conjunto de normas religiosas, morales y sociales que configuran la conducta del hombre y presionan desde los estratos (clase social) más profundos de nuestra psicología. Es lo que S. Freud (1856-1939), inventor del psicoanálisis, llamo "Súper Yo".
4. Argumento histórico:
Los etnólogos (persona que se dedica a estudiar las etnias y las culturas de los pueblos) están de acuerdo en que, desde la más remota antiguedad, y en las regiones más distantes del globo, el ser humano ha creído en la existencia de un Ser Supremo, como única explicación posible a los fenómenos de la metereología, de la fertilidad, etc. Aunque esta creencia haya quedado corrompida, en la mayoría de los casos, por el politeísmo (religión que admite la existencia de diversos dioses), el animismo (creencia general de que todos los seres y objetos de la naturaleza tienen espíritu) y otras perversiones, la creencia en la divinidad ha subsistido y subsiste hoy día, aun en los pueblos más civilizados. Mas aún, los modernos investigadores han mostrado, con suficiente evidencia, que el monoteísmo (creencia en un solo dios) es cronológicamente anterior al politeísmo y que las naciones más civilizadas fueron abandonado el politeísmo para llegar al monoteísmo pasando por el henoteísmo (diferentes dioses protectores de las naciones respectivas) veamos como ejemplo: Jose 24:15-18 Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová. Entonces el pueblo respondió y dijo: Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehová para servir a otros dioses; porque Jehová nuestro Dios es el que nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre; el que ha hecho estas grandes señales, y nos ha guardado por todo el camino por donde hemos andado, y en todos los pueblos por entre los cuales pasamos. También veamos como ejemplo a 2 Reyes 5:17 Entonces Naamán dijo: Te ruego, pues ¿de esta tierra no se dará a tu siervo la carga de un par de mulas? Porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni orecera sacrificio a otros dioses, sino a Jehová. El ateo responderá a este argumento que la idea de Dios surgió del miedo y de la ignorancia de los primeros homínidos (primeros mamíferos primates) en sus primeras confrontaciones con las dsconocidas fuerzas de la naturaleza. Si se ha mantenido hasta hoy entre los pueblos más civilizados, ello se debe a la persistencia del mito, bajo la forma de "arquetipos" o símbolos ancestrales del inconsciente colectivo, como afirma C.G. Jung (1875-1961).
Esto viene a crear un serio problema teológico, porque, si se niega a la razón humana el poder percibir y demostrar la existencia de Dios, el argumento de Pablo en Romanos 1:19-20 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa, cae por su base y, con él, nuestra fe en la palabra infalible (no puede fallar o equivocarse) de Dios. Por eso, es preciso hacer aquí una distinción muy importante:
- Primero si se considera a la razon humana según su capacidad esencial, todo ser humano cuyas facultades mentales funcionen sanamente puede ver el eterno poder y divinidad de Dios, de modo que no tiene excusa.
- Segundo si se considera a la razón humana según su condición existencial de ser caído, alienado, desintegrado, entonces tiene efecto lo que dice Pablo en 1 Corintios 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
Concluimos este punto con otro de los que yo califico como axiomas (algo claro y evidente que no necesita demostración) de suma importancia. El conocimiento humano se da a dos niveles, el de la pura razón y el de la fe. Del primero al segundo hay un salto cualitativo (de cualidades), no cuantitativo (de cantidad), es decir, las cosas de Dios sólo se pueden percibir cuando el Espíritu Santo ha comenzado en el corazón del hombre la obra de la conversión, como advirtió también el Señor Jesús a Nicodemo en San Juan 3:3-8 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer de siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondio Jesús: De cierto, de cierto, te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. Quizás la parte más práctica del axioma (algo claro y evidente que no necesita demostración) tenga que ver con el mejor modo de proceder de un creyente en su obligación de dar testimonio de su fe, y lo vemos en 1 Pedro 3:15 sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; Aunque se dé el caso de que nuestros conocimientos de la palabra de Dios no sean muy extensos ni profundos, y nuestros conocimientos científicos y filosóficos sean nulos, siempre podemos decir, como Felipe a Natanael en San Juan 1:46 "Ven y ve" y en último término, como dijo el recién curado ciego de nacimiento: "una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo" en San Juan 9:25.
DIOS HA TENIDO A BIEN REVELARSE A NOSOTROS PERSONALMENTE
Al comienzo de esta lección mencionábamos el Salmo 19:1. En los versículos 1-6, dicho Salmo no presenta la revelación general de Dios mediante la obra de la creación veamoslo: Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, Y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol; Y éste, como esposo que sale de su tálamo, Se alegra cual gigante para correr el camino. De un extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término de ellos; Y nada hay que se esconda de su calor. en el versículo 7 y siguientes trata de la revelación especial por medio de su "ley" (en hebreo torah, que significa fundamentalmente "dirección"). Mediante su palabra escrita, Dios nos ofrece un mensaje de salvación y enseñanza, claro y completo, tanto para el pecador irremediablemente perdido en sí mismo, como para el ya creyente, cuya peregrinación por esta vida está iluminada por esa misma palabra Salmo 119:105 Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino. Esta palabra de Dios, contenida en las Sagradas letras como dice 2 Timoteo 3:15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús, interpela a cada ser humano, exigiendo de él una respuesta de la que depende su destino eterno, puesto que, sin esta respuesta de fe "es imposible agradar a Dios" como lo dice en Hebreos 11:6. También interpela (plantear una explicación) a cada una de las iglesias si lo vemos en Apocalipsis 2:7, 2:11, 2:17, 2:19, 3:6, 3:13 y 3:22.
Es importante señalar que el conocimiento que la revelación de Dios nos proporciona al nivel de fe, por estar basado no en la evidencia natural, sino en la autoridad infalible de un Dios que no puede engañar ni engañarse, no es un ciego presentimiento en la oscuridad, sino verdadero "saber" que supera la calidad y la importancia de todos los demas "saberes", puesto que es un "saber para salvación" como vimos que nos dice en 2 Timoteo 3:15 y también nos da fruto por la renovación de nuestra mente según dice Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro rntendimiento, para que comprobéis cual sea la voluntad de Dios, agradable y perfecta, y eso nos ayuda a perfecciona toda la óptica espiritual del hombre.
Pero, al mismo tiempo, el hecho de que la fe nos introduzca en el conocimiento de Dios por la vía del corazón como dice en Romanos 10:10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación, hace de la fe una entrega, pero una entrega total sin condiciones, antes que una mentalidad. En efecto, aunque sea la mente la que capta la luz, es el corazón el que abre las ventanas al sol de la verdad. De ahí que dijese el Señor a los judíos que se negaban a recibir el mensaje del evangelio: El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta, San Juan 7:17. Este es el verdadero conocimiento de Dios según San Juan 17:3 Y esta es la vida eterna que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado, cordial, comunicativo, experimental, amoroso, sin el cual de nada sirve toda la erudición (conocimiento profundo y extenso) teológica o bíblica entre otras cosas, eso nos lo dice 1 Corintios 8:13 Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano. Por eso tenemos que creer en Dios como dice Santiago 2:19 Tu crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.
Pero, al mismo tiempo, el hecho de que la fe nos introduzca en el conocimiento de Dios por la vía del corazón como dice en Romanos 10:10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación, hace de la fe una entrega, pero una entrega total sin condiciones, antes que una mentalidad. En efecto, aunque sea la mente la que capta la luz, es el corazón el que abre las ventanas al sol de la verdad. De ahí que dijese el Señor a los judíos que se negaban a recibir el mensaje del evangelio: El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta, San Juan 7:17. Este es el verdadero conocimiento de Dios según San Juan 17:3 Y esta es la vida eterna que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado, cordial, comunicativo, experimental, amoroso, sin el cual de nada sirve toda la erudición (conocimiento profundo y extenso) teológica o bíblica entre otras cosas, eso nos lo dice 1 Corintios 8:13 Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano. Por eso tenemos que creer en Dios como dice Santiago 2:19 Tu crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.
Cuestionario:
Preguntas para la lección #1:
1. ¿Qué le sugiere 1 Timoteo 6:3 con respecto al valor espiritual, práctico de la doctrina bíblica?
2. Dice Grudem (Systematic Theology, pag. 16, hacia el final) que "la teología debe ser cantada, rezada y vivida". ¿Qué relación tiene entonces el estudio con el culto, en la opinion de usted?
3. ¿Por qué suele ser inútil discutir con un incrédulo sobre temas religiosos?
4. ¿Cuál es la actitud correcta del creyente al poner por obra el encargo de Cristo en Hechos 1:8? Nótese que la Biblia no presenta el Evangélio como una "exclamación" (refleja emoción o sentimiento), ni como una "declamación" (discurso pronunciado en especial contra algo), sino como una "proclamación" (publicación de un asunto para que sea de todos conocido).
5. ¿En qué acto del culto tiene lugar esa "proclamación" con gestos simbólicos que no necesitan palabras?
6. ¿En qué condición espiritual y en qué circunstancias es más fuerte la experiencia interior de usted acerca de la existencia y del carácter santo de Dios?
7. ¿Le causa frustación el hecho de que, por mucho que conozcamos a Dios como dice en San Juan 17:3, nunca acabaremos de crecer en ese conocimiento, incluso en la feliz eternidad del Cielo?
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